miércoles, 13 de enero de 2010

Capitulo 2: El encarcelamiento

Hasta que al príncipe Carlos se le ocurre una idea, meter a Teodoro a la cárcel, pero luego se pone a pensar, porque meterían a un joven tan tranquilo y apuesto a la cárcel, cuando recuerda que es un príncipe y diga lo que diga, todo se cumple. Asíque sale muy rápido a decirles a los guardias que fueran a buscar al joven Teodoro al pueblo, mientras Carlos preparaba su corcel para ir a buscar a la princesa al palacio. Al contarle lo que sucedió, la princesa le pregunta que crimen cometió Teodoro, y Carlos le responde muy tranquilo:

-Un robo querida princesa Diana. La princesa se retuerce la mente tratando de explicar porque Teodoro haría algo como eso. Luego de un momento de silencio, Carlos dice una gran mentira…

- Pero ya nada se puede hacer, ya lo mande a fusilar. Diana siente pena y furia, las dos juntas, pena de su pobre y amado Teodoro, y rabia de Carlos, capas de hacer cualquier cosa por que la princesa fuese suya. Diana muy alterada responde:

-No, eso no puede ser, el no haría algo así.

Carlos responde:

-Lo siento princesa pero esa es la verdad.

Desde ese día, todo se oscureció por ese palacio

Mientras Teodoro estaba en el pueblo sin saber lo que le esperaba, los guardias lo toman por sorpresa y se lo llevan a la cárcel. Teodoro asegura que no ha hecho nada, pero guardias no responden y solo le dicen que son órdenes del príncipe Carlos.

-Carlos es una piraña. Piensa Teodoro mientras es llevado hacia el palacio.

La princesa Diana entra en una crisis luego de varios meses en los que sigue pensando que Teodoro esta muerto, cuando en realidad, esta en la cárcel por culpa del ambicioso príncipe Carlos. Mientras Carlos disfruta no tener que pensar en nada más y que su mundo esta lleno de rosas. Dentro de la celda, todo es totalmente distinto, Teodoro tiene que pensar como liberarse de la celda, pero luego de mucha paciencia y cuatro meses de espera, encuentra la solución. Descubre que los barrotes de la ventana están doblados, y como el es muchacho con mucha fuerza, dobla los barrotes y logra escapar burlando a los guardias. Mientras más se acerca al palacio de la princesa, escucha cada vez unos gemidos más y más fuertes, hasta llegar a la torre de la princesa y sanar su corazón.

-Mi querida princesa Diana, aquí estoy, para tus gemidos y lamentos y asómate por la ventana para ver a tu amado. La princesa Diana hace lo que Teodoro le pide. Se sorprende mucho y se dibuja una sonrisa en su cara. Baja las escaleras, y le da un fuerte abrazo a Teodoro, y le dice:

-Carlos me dijo que te habían fusilado.

- No, claro que no, nunca te dejare sola.

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