Erase una vez, en la vieja Italia, un joven campesino, llamado Teodoro, era muy apuesto, tenía ojos brillantes y azules como el mar, una sonrrisa que cautivaba a todas la mujeres de Italia, y para colmo, un chico muy carismático. La unica desventaja era que nadie lo conocía.
Mientras que en el otro lado de Italia, vivía en un palacio, una hermosa princesa, llamada Diana: Todos le lanzaban flores y cantaban serenatas bajo su torre, mientras que la princesa, se asomaba por la ventana, para verlos hacer el ridículo. Ella no encontraba a nadie combincente para que fuese su esposo.
Teodoro, fue a dejar al palacio una entrega de las de siempre, pero al mirar hacia la torre, hay estaba, la bella princesa Diana, cepillando su cabello mientras entonaba una hermosa melodia. Y cuando ella se asoma hacia la ventana, logra divisar a Teodoro, tan apuesto como siempre. Se miraron a los ojos, y fue amor a primera vista. El joven Teodoro, luego de entregar el paquete, regreso a casa a contarle a su padre lo que habia sucedido. Entonces al otro día fue al palacio muy arreiglado para ver a la princesa, llegó con flores y listo para verla cuando de pronto....Llegó el principe Carlos, una persona engreida y muy egoista, que empujó a Teodoro hacia los matorrales para el poder ver a la princesa y declararle su amor. Cuando la princesa se asoma por la ventana y mira al principe Carlos, y no a su amado Teodoro, se deciluciona mucho, pero en cuanto mira mas de cerca, nota al campesino a quien amaba quitandose las hojas del cuerpo. En ese momento Diana le pregunta a Carlos que le hizo a ese campesino, cuando se entera de lo que pasó, baja las escaleras y sale a ayudar a Teodoro, se miran y se dicen sus nombres, mientras que Carlos decide volver a su palacio, muy furioso por la situación, entre si, se pone a pensar en una solución.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario